Este mes de abril de 2025, en la narrativa de la historia que se comenzó a escribir hace siete años atrás y que nos representa un antes y un después, puede ser para Nicaragua.
Quiero abordar ampliamente un tema del que mucho y desde diferentes ángulos ha estado presente en mi agenda editorial y no dudo de ninguna manera que en el almacén de los más oscuros recuerdos de al menos el 90%.
En las entrañas de la cordillera del centro nicaragüense, donde la dignidad no se rinde y la montaña responde con fuego a la opresión, nació una gesta que hoy sigue estremeciendo el alma del pueblo sandinista.
Desde el principio de la humanidad la muerte siempre fue un tema que de muchas formas genera debates, aun así, haya mucha gente que, por miedo a lo inevitable.
A 46 años de la segunda insurrección heroica de Estelí, Nicaragua entera recuerda con el alma en alto a uno de sus hijos más valientes: Francisco Rivera Quintero, el comandante "Zorro".
Desde aquel glorioso 19 de julio de 1979, cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional derrotó a la sangrienta dictadura somocista, Nicaragua dejó de ser un país agachado y sometido para convertirse en un país del pueblo y para el pueblo.