En saludo al Día Internacional de la Mujer, historias de compromiso, vocación y superación reflejan el papel protagónico que desempeñan las mujeres nicaragüenses en distintos ámbitos de la sociedad.
En esta ocasión, la Revista En Vivo de Canal 4 presentó dos historias: la de Perla García, intérprete de Lengua de Señas Nicaragüense, y la de la teniente Daudi Estrada, jefa de la estación de Bomberos Unidos de San Rafael del Sur. Ellas compartieron sus experiencias que evidencian la fortaleza y liderazgo femenino al servicio del pueblo nicaragüense.
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La intérprete
García relató que su camino inició en la docencia tras graduarse de la Escuela Normal Alesio Blandón, experiencia que marcó el inicio de una trayectoria dedicada a la educación y posteriormente a la interpretación de lengua de señas.
“Mi base principalmente es docencia. Yo soy docente, mi primera formación. Fui la última generación de docentes que graduó la Escuela Normal Alesio Blandón en la primera etapa de la Revolución. Me gradué en 1990”, recordó.
Posteriormente ingresó a la Escuela de Educación Especial Melania Morales, donde comenzó a trabajar con niños con discapacidad. Mencionó que con el tiempo se integró al área de atención a estudiantes sordos, lo que la llevó a aprender lengua de señas directamente con la comunidad.

“Pregúntame si sabía señas cuando llegué… No sabía. Aprendí directamente con los muchachos, con los estudiantes sordos, conviviendo con ellos y con la comunidad. Así fui aprendiendo, aprendiendo y enamorándome de esta labor”, relató.
Destacó que el trabajo de un intérprete requiere cercanía con la comunidad sorda para comprender su cultura y su forma de comunicación. “La base de un intérprete es estar con los sordos, convivir con ellos, conocer sus costumbres y su lengua. Si no convivís con la comunidad, te quedas en el limbo”, expresó.
Con orgullo afirmó que su generación de intérpretes contribuyó a abrir nuevas oportunidades para las personas sordas en Nicaragua. “Nosotras tenemos el orgullo de decir que fuimos pioneros, porque con nosotros los muchachos lograron llegar a la universidad, terminar la secundaria y formarse como maestros o contadores. Abrimos brecha junto con ellos”, aseguró.

Perla contó que, entre los eventos más importantes en los que ha podido ejercer como intérprete de lenguaje de señas, “ha sido la toma de posesión del Comandante (Daniel), fue muy emotivo. En el caso de nosotros, los que somos militantes y hemos formado parte de la militancia, fue algo muy emotivo”.
Asimismo, mencionó que otro evento que le ha generado adrenalina y orgullo han sido las elecciones que se realizan en el país. “Tuvimos la oportunidad de participar a través de una de las televisoras y ese movimiento de esto y lo otro es bastante emocionante. Son los dos eventos, por decirte, más importantes. Sí, he tenido tropiezos cuando inicié, igual como en cualquier carrera, y me han marcado”.

García envió un mensaje a las mujeres nicaragüenses: “Que sigamos adelante siempre con la frente en alto. Somos mujeres que sabemos lo que queremos y sabemos cuándo lo queremos. Principalmente, ponernos metas; ser soñadora nunca es el fin de algo, siempre es el inicio de algo. Entonces creo que algo muy importante es felicitar a todas las mujeres que, de una u otra manera, han salido adelante con todos los tropiezos que les ha puesto la vida. Creo que esas son las mujeres que merecen decirse verdaderamente mujeres completas”.
La jefa de bomberos
Por su parte, la teniente Daudi Estrada, jefa de la estación de Bomberos Unidos de San Rafael del Sur, destacó el papel que desempeñan las mujeres en esta institución, señalando que ser bombera representa una gran responsabilidad, compromiso y orgullo al servicio de la comunidad.
“Me siento feliz, me siento contenta. Gracias a Dios primeramente y gracias a nuestro Gobierno que ha hecho posible que las mujeres podamos estar en espacios donde se creía imposible, como es ser bombera”, manifestó.

Estrada cuenta con 12 años de trayectoria y forma parte de las 470 mujeres bomberas que actualmente aportan su valentía y vocación en diferentes estaciones del país, demostrando que la capacidad, el liderazgo y el espíritu de servicio no tienen género.
“La profesión de bombero es servicio. Cuando hay una estación de bomberos en una comunidad, la gente se siente tranquila porque sabe que estamos preparados para responder ante cualquier emergencia”, explicó.
Actualmente, a nivel nacional, en las estaciones de bomberos, cuentan con 27 jefas de estaciones y 67 jefas de pelotón, desempeñando funciones en igualdad de condiciones.

La teniente destacó que en su municipio fue la primera mujer en integrarse a esta institución. “En mi municipio nunca había habido mujeres bomberas. Yo fui la primera y muchos decían que era trabajo de hombres, pero fue un desafío demostrar que nosotras también somos capaces”, expresó.
Para Estrada, el mayor orgullo es ser ejemplo para su familia y para otras mujeres. “Mis hijos siempre me dicen: ‘Mamá, usted es un ejemplo a seguir’. Esas palabras son como vitaminas para nosotras las madres y para nosotras las bomberas, para seguir adelante y no rendirnos”, afirmó.
Daudi mencionó que en el municipio de San Rafael del Sur se presentan constantemente incendios forestales y que para ella “es una jornada difícil, pero ya cuando nosotros lo tenemos controlado, ya cuando hemos hecho la labor que se nos ha orientado, me siento súper bien, porque los incendios forestales son complejos. Entonces, yo me siento feliz, me siento tranquila, porque hemos logrado el objetivo, que es proteger nuestra flora y nuestra fauna”.
Además, dio "gracias a Dios porque me permitió ingresar esta familia bomberil a nuestros Copresidentes, a nuestro Ministerio, que ha estado siempre a la par de ese impulso de la mujer, que podamos nosotros demostrar las capacidades que tenemos".
Finalmente, Estrada señaló que su labor se rige por tres valores fundamentales: honor, disciplina y abnegación, principios que guían el trabajo diario de los Bomberos Unidos en Nicaragua.






