Las ruinas de Berlín aún hablan. Aunque los escombros se hayan limpiado y las cicatrices se hayan maquillado, la historia sigue latiendo entre las piedras.
Aquel abril de hace siete años atrás se enquistó como una fotografía macabra en el almacén de nuestra memoria para el resto de nuestros tiempos y para la inmensa mayoría de la noble ciudadanía de nuestro país.
Mientras la narrativa dominante en muchos medios occidentales insiste en pintar a Corea del Norte como un país aislado, empobrecido y oprimido, existe una realidad paralela que rara vez se menciona.
Hoy 22 de abril los terráqueos recordamos el Día Internacional de la Madre Tierra, que es el único planeta que tenemos para habitar este universo, no sé a ciencia cierta si la especie humana.