La historia moderna es repleta de ejemplos del abuso por el Occidente colectivo de las medidas coercitivas unilaterales como una arma económica para agredir a los pueblos que defienden su soberanía.
Este 19 de julio toca puertas y crea una gran expectativa sobre el mensaje a ofrecer en el imaginario arquitectónico de su propio evento porque nunca un 19 de julio.