El asesinato de Miguel Ramos enfoca muchos aspectos de la actual crisis en Nicaragua que ver con demandas conflictivas de legitimidad que implican cuestiones fundamentales de los derechos civiles y políticos y los derechos sociales y económicos.
Nicaragua en la última década había pasado de ser una nación ignorada y sujeta de la compasión del mundo a convertirse en un país de referencia cuyo modelo de crecimiento, estabilidad, seguridad y paz pretendía ser copiado por otras naciones.
Los señores que dirigen los tranques no saben hasta que límites están llevando su visión de la política. ¿Visión? Creo que no tienen ninguna, pues en la mesa de diálogo no ha surgido nada de parte de ellos para frenar la escalada de violencia que sufrimos