La coronación de Carlos III y su esposa, Camila, la villana de la película, como rey y reina consorte del Reino Unido y los demás reinos de la Mancomunidad de Naciones, es un hecho consumado y contrastado con el mundo necesitado y abandonado.
Un día como hoy 4 de mayo, 96 años atrás, la decisión de un pequeño hombre, pero luego un gigante inalcanzable para la posteridad de los tiempos, determinó que Nicaragua seria libre, soberana e independiente y que su territorio seria única.
Nicaragua resiste y avanza, del mismo modo que lo hace Nuestra América, por lo que es importante no centrarse en las disputas o diferencias, sino en las similitudes y los grandes retos conjuntos que como países hermanos debemos afrontar.
Si el Gobierno Sandinista que asumió en 2007 hubiera persistido en hacer trizas la Dignidad Nacional, definida y defendida hasta la muerte por el Pensador y General Augusto César Sandino, Nicaragua fuera un modelo de “democracia” en América.
Hace unos días por la noche estaba frente al televisor, tras un extenuante día de trabajo, buscando qué ver para relajarme y de canal en canal me topé con la final del Reality Show -así le llaman- de la “Casa de los Famosos”.