En una cumbre autorreferencial, los llamados grandes de la tierra, cuya vara de medir la grandeza son sus respectivas deudas, reunidos en Hiroshima, afirmaron que el mundo seguirá yendo como ellos quieren que vaya.
128 años atrás, el 18 de mayo, de 1895, el más grande referente de nuestro nacionalismo, Augusto Nicolás Calderón Sandino, nacía en el humilde poblado de Niquinohomo en uno de esos partos marcados para la posteridad de los tiempos.
Nuestra Patria Grande se ve conmovida por los nuevos desafíos que nos plantea el redespliegue imperialista en este siglo XXI al cumplirse 200 años de la puesta en marcha de la “doctrina Monroe”.
La democracia es tener un alto sentido de lo que son los derechos y obligaciones. No funciona cuando al exigir tus derechos crees que solo uno y no los demás los tienen y se te ocurrió que manifestarte y marchar es para destruir, para quemar, para agredir
Desde que fui joven y desperté políticamente, aún en la inmadurez de mis días de pubertad, porque empecé muy temprano en esto, la palabra que siempre me llamó la atención para debatir y defender, más que cualquier otra, fue “democracia”.
Los soldados y oficiales que entonaron el Himno del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, cantaron y contaron la Partida de Nacimiento que certificó la Historia al “Prócer más brillante de Nicaragua”, como escribió Carlos Fonseca: Augusto César.