En el inicio de julio, se elevaron las voces en el plenario de la Asamblea Nacional para referirse a la liberación de la ciudad de León hace 47 años, hecho histórico que marca el rumbo hacia el triunfo de la Revolución Popular Sandinista en Nicaragua.
El diputado Bayardo Linarte destacó al respecto que julio no es un mes para recordar, sino que “es un mes para combatir, luchar y vencer”.
En ese orden, afirmó que hace un año se decretó en ese mismo hemiciclo el “Día del Combatiente”, en honor a los hombres y mujeres que hicieron el máximo de los sacrificios por la libertad, tal como ocurrió en León.
“Y se decretó el Día del Combatiente Nicaragüense en honor al sacrificio, a la valentía, a la entrega de los hombres y mujeres de Nicaragua que lucharon a la par del Frente Sandinista de Liberación Nacional para alcanzar su liberación”, destacó.

La ofensiva final
El 3 de junio la Dirección Nacional habría orientado a todos sus estados mayores a iniciar la ofensiva final en todo el país y la misión fue cumplida en León.
“Y es así que el 4 de junio se inician esas actividades. El 4 de junio, los combatientes de León tomaron el puente La Leona para evitar que llegaran refuerzos de las guardias de Managua. También el 4 de junio se inician hostigamientos al comando de la 21”, relató el diputado sobre los actos que llevaron a la toma de esa cárcel el 20 de junio, fecha que se toma como la liberación de la ciudad.

De acuerdo a Linarte, una vez liberado León del principal centro de operaciones de la guardia en el casco urbano, los guerrilleros dirigieron esfuerzos para recuperar el Fortín, último reducto de la guardia somocista.
“Hoy tenemos grandes desafíos y aquí lo lanzamos. Vamos a ser también los primeros que liberemos a Nicaragua de la pobreza. Vamos a ser los primeros defensores de la paz. Vamos a ser de estas obras que ha impulsado nuestro Gobierno de Reconciliación Nacional y que son de las mejores en Centroamérica, el estadio Rigoberto López Pérez de León, el hospital Escuela Óscar Danilo Rosales - HEODRA, no solamente como las mejores infraestructuras, sino como las mejores obras con talento humano de calidad”, apuntó.
León es reconocida como la Capital de la Revolución por ser la primera ciudad liberada de la dictadura somocista, hecho recordado por la militancia sandinista y las familias de la ciudad universitaria con gran fervor revolucionario.













