En Nicaragua, el tomate constituye un cultivo estratégico que garantiza el abastecimiento de alimentos frescos durante todo el año y genera importantes fuentes de empleo a lo largo de su cadena de valor. La capacidad de resiliencia de las familias productoras frente a variaciones climáticas y económicas, han permitido mantener y desarrollar esta actividad agrícola.
El monitoreo mensual del Ministerio Agropecuario (MAG), reporta una producción esperada de tomate de 100,900 quintales para este mes de marzo 2026, que serán cosechados por más de 400 familias productoras de los municipios de Terrabona, Estelí, Ciudad Darío, La Trinidad, Pueblo Nuevo, entre otros.













