Para Rosario Pasquiers Luna, directora del Centro Educativo Eduardo Contreras, la educación más que una profesión es una vocación y un compromiso con el pueblo nicaragüense.
Esta mañana, en la Revista En Vivo de Canal 4, compartió su experiencia y trayectoria dedicada a la formación de la niñez nicaragüense, destacando el papel fundamental que ejerce como mujer para la construcción de una sociedad más justa.
Pasquiers recordó que su camino en la enseñanza comenzó poco después del Triunfo de la Revolución, cuando aún era estudiante universitaria y reflexionaba sobre el futuro de los niños y niñas cuyos padres participaban en la defensa del proceso revolucionario.
“Teníamos días de haber tenido el Triunfo Revolucionario, aún estaba en la universidad y me pregunté qué iba a pasar con los niños y las niñas cuando los padres estaban dedicados a la defensa del proceso revolucionario. Entonces, me dieron la oportunidad de iniciar en el CDI y me enamoré. Me enamoré de esta noble labor que es la educación, noble y de mucho aprendizaje, porque con cada niño y niña es un mundo, es un mundo de amor, de sabiduría”, expresó.
Desde entonces, su compromiso con la enseñanza se ha mantenido firme a lo largo de todos estos años.
“Ellos nos enseñan los pasos hacia donde debemos conducirnos como seres humanos. Es un aprendizaje constante y no dudé en ningún momento continuar en esta labor y, a mi edad, ahí estoy hasta donde la vida me lo permita”, afirmó.
Perseverancia
Durante su trayectoria, Pasquiers enfrentó momentos complejos, especialmente durante el periodo neoliberal, cuando el Centro Educativo Eduardo Contreras atravesó dificultades para mantenerse en funcionamiento.
“Continuamos siempre con el proyecto a pesar de la época neoliberal y fue una época muy dura porque nos llevó a otro campo, como es defender el proyecto. Pero ahí nos enteramos de que cuando uno persevera, triunfa. Quisieron quitarnos las propiedades, cerrar el centro, pero luchamos unidos, unidos los padres de familia y el colegio”, relató.
La educadora aseguró que estas experiencias fortalecieron su convicción sobre la importancia de la unidad y la perseverancia.
“Esa época fue la más difícil de mi vida porque nos enseñó que hay gente que no valora. Entonces, la unidad con los compañeros de trabajo, la perseverancia, eso me marcó a mí en que todos podemos hacerlo si estamos unidos”, señaló.
Educación inclusiva
Actualmente, Pasquiers destaca los avances en las políticas educativas que promueven una formación integral e inclusiva desde la niñez.
“Me siento más libre en mis pensamientos, en mis acciones, me siento realizada y vemos que vamos por el mismo camino. Nosotros trabajamos con el Ministerio de la Familia y el Ministerio de Educación de la mano y nos alegra ver que a los niños y a las niñas se les educa desde pequeños en políticas de género. Aquí es parte de la equidad y de la educación inclusiva, donde no hay discriminación de ningún tipo”, comentó.
Para la directora, la educación es la base fundamental para el desarrollo humano. “Si querés ser libre, edúcate, porque el pensamiento es el que te va a guiar”, subrayó.
Raíces caribeñas
Pasquiers, originaria de Bonanza, en la Costa Caribe nicaragüense, expresó el profundo vínculo que mantiene con su tierra natal y con la naturaleza. “Ese es mi corazón, Bonanza. Tuve la dicha de nacer en Bonanza, donde el bosque es parte de la convivencia diaria. Mi juego era en los ríos, con las plantas, con las hojas y eso me hizo desarrollar un gran amor hacia la naturaleza y hacia los animales”, compartió.
En su experiencia trabajando con generaciones de estudiantes, dio algunas recomendaciones a las familias sobre la importancia de la comunicación con los hijos.
“Escuchen a los niños. Denle tiempo, sobre todo ahora que el celular, la tablet y la tecnología han venido a ser un intermediario en la comunicación. Siéntense aunque sea unos minutos. Al momento de comer es el mejor momento para conversar. Escúchenlos con una escucha activa, así los van a conocer, qué piensan y qué sienten”, aconsejó.
Asimismo, destacó que el acompañamiento familiar y el trabajo conjunto con la escuela son claves para el desarrollo de la niñez. “Abrácenlos, denles cariño. Parte de su tiempo debe ser para ellos y trabajen de la mano con la escuela, porque la escuela es su aliada y los profesores son los aliados número uno”, indicó.
Satisfacciones
Entre las mayores satisfacciones de su labor, Pasquiers destacó la alegría de ver a los estudiantes crecer y alcanzar sus metas. “Ver a los niños y a las niñas felices cuando tienen sus logros, cuando están contentos. El logro no solamente es lo que han aprendido, sino cuando te enseñan un dibujo o te dicen: ‘Mira qué bonito lo hice’”, relató.
Resaltó la importancia de comprender la diversidad en las aulas y promover la integración escolar. “Todos somos diversos y todos tenemos alguna discapacidad. Un gran proyecto que tenemos en nuestro país es la integración escolar. A mí me da mucha satisfacción ver cuando estos niños sociabilizan, porque es un aprendizaje mutuo”, afirmó.
Finalmente, Pasquiers envió un mensaje a las mujeres nicaragüenses, destacando su papel en la construcción de una sociedad más equitativa. “Gracias a ustedes por permitirme compartir esta experiencia de vida y saludar a todas las mujeres nicaragüenses, que en los diferentes espacios podemos contribuir a tener una sociedad más justa, más equilibrada y sobre todo equitativa”, concluyó.













