Nunca he olvidado a Leonel Rugama poeta y militante del Frente Sandinista, que truncó su existencia en Managua a los 20 años, enfrentándose a la Guardia Nacional desde una modesta vivienda del barrio El Edén. Dos hermanos de lucha perecieron junto a él.
Boicot al genocida, la ministra de la Presidencia del gobierno de Sudáfrica, Khumbudzo Ntshavheni, ha denunciado la matanza que el establecimiento colonial sionazi lleva a cabo en Gaza: “No se puede tolerar un genocidio bajo la vigilancia de la comunidad.
El mundo tal como le conocíamos, sin que nada tenga que ver que los viejos pensemos que nuestro pasado es mejor, más sano, más coherente que nuestro presente, ha cambiado peligrosamente y si el cambio hubiese sido para bien, pues que bien.
(Se consignan 72 títulos de autores nicaragüenses publicados en el país y fuera del mismo, como también algunos de autores extranjeros sobre Nicaragua e incluye revistas).
Acostúmbrarse al horror. Hacer inoperantes los pronunciamientos de los organismos internacionales. Desacreditar como fuente poco fiable (en cuanto “antisemita”) cualquier voz que se levante para denunciar ese horror.
Israel amplia la guerra pero Estados Unidos dice que no tiene nada que ver. No lo tuvo con el asesinato de Aoruri en Líbano, ni con la masacre de civiles durante la conmemoración del asesinato (por Estados Unidos) del general persa Soulemani.