En un contexto de amplia indignación suscitada por el ataque de EE.UU. contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
"Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra”, declaró el presidente constitucional de la República Bolivariana, Nicolás Maduro Moros, en sus primeras declaraciones ante un tribunal de Estados Unidos (EE.UU.).
El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, condenó la agresión de EE.UU. contra Venezuela y expresó el apoyo de Moscú a las autoridades venezolanas.
En su primera aparición pública tras la agresión estadounidense contra Venezuela, el presidente chino recalcó que «todos los países deben respetar las vías de desarrollo elegidas de forma independiente por los pueblos».
Como resultado del criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, efectuado en la madrugada del 3 de enero de 2026.