Esta devoción a María, que se ha transmitido de generación en generación , se caracteriza por fortalecer el encuentro entre las familias católicas quienes con mucha devoción dan lo mejor de sí.
Hace 9 años María Eugenia Mayorga estaba en plena adolescencia y les llevaba de regalos cada lunes a sus amigas del colegio Teresiano en Managua, las famosas enchiladas y picos leoneses.
En la casa de la familia Núñez la pólvora, las varillas, mechas y las yardas de papel de forro café se aprecian en cada rincón. Se trata de la fabrica “El Redentor”, ubicada en el barrio Las Piedras, de Rivas.
Los rezos, los cánticos y los juegos pirotécnicos en honor a la Inmaculada Concepción de María son junto a la famosa gorra (brindis en forma de dulces, comida y bebidas) parte del fervor mariano de los miles de nicaragüenses que celebran a la virgen.
Ana Rosa García, de 68 años, se dedica a la elaboración de chischiles desde hace más de 30 años. Estos son uno de los productos tradicionales que se reparten en las festividades de La Gritería, o bien sirven como elementos decorativos de los altares.